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Fe y Manifestaciones
Por Laura Silva Quesada
Debes de tener fe para manifestar lo que deseas. Un claro entendimiento de la
fe, te ayudará a asegurar éxito en la manifestación de tus metas, sueños y la
vida como tu la diseñes.
Aunque la fe es definida como una creencia incuestionable que no requiere ser
probada o evidenciada y en la que tienes completa confianza, es más que una
simple creencia.
Empezando que cuando deseas manifestar algo, necesitas enfocar alguna atención
en quererlo. Queriendo es deseando, anhelando y/o gustando. Es preguntar o
solicitar por lo que deseas. El enfoque necesita estar en el sentimiento de lo
deseado y como fuerza que está sintiendo. Entre más fuerte el sentimiento de
desear, entre más fuerte la fuerza motivadora y entre más fuerte el poder de la
atracción, eso es lo que deseas. Con un fuerte deseo, el objetivo, la idea de
realizar lo manifestado, empieza a tomar forma hasta hacerla realidad. Sin
deseo, nada pasa.
Puedes notar que tu deseo puede ser más fuerte para algunas cosas, más que para
otras. Tu deseo puede ser más intenso por cosas que tu necesitas como dinero
para pagar la hipoteca, las cuentas o poner la comida en la mesa. Deseando
salud o que tu matrimonio funcione, puede ser más valioso que desear ir de
vacaciones, un carro nuevo o comprar otra joya. Puedes descubrir que tienes más
deseo por las cosas que realmente necesitas que por lujos que solamente deseas.
Cuando empiezas a manifestar las cosas que tu necesitas, encontrarás que los
lujos que hacen la vida aún más agradable, también llegarán.
¿Qué tan fuerte debe ser tu deseo? Solamente tu puedes contestar eso y para
contestar esa pregunta necesitas regresar a tu historia personal, imagina la
ocasión, cuando parece que hiciste que algo sucediera, porque creías que era
muy malo y no dudaste en hacerlo. Esta es la real fuerza de deseo necesaria
para hacer que cualquier cosa que deseas, suceda.
Para crear aún más deseo, haz un listado de las razones que tienes para desear
lo que tu quieres. Proyéctate al futuro e imagina como manifestando tu deseo,
cambiará tu vida mejorándola. Toma nota de cómo las otras áreas de tu vida
serán impactadas por ésta manifestación. Contesta las siguientes preguntas
agregando claridad en tu proyecto. ¿Qué tan fuerte es tu deseo?, ¿Es algo que
realmente necesitas o solo lo deseas?, ¿Qué tan importante es para ti?, ¿Para
que propósito sirve?, ¿Resuelve algún problema? y ¿Mejora tu vida? Cuando
contestas estas preguntas, tu deseo será aún más fuerte.
Aunque solamente un intenso deseo puede hacer realidad tus sueños. Es mejor aún
cuando tienes fe en tu deseo. Recuerda que la fe es el corazón de eso y además
es una creencia. Es una convicción de que las cosas son reales y verdaderas y
tu puedes esperar eso de ellas. La creencia de que se manifieste tu deseo, te
dará la fortaleza hasta lograrlo. Es un profundo sentimiento de conocer y se
expresa como una simple declaración que haces, para conseguir más fuerza al
repetirlo. Declaraciones como "Se que estaré saludable de nuevo", "Conseguiré
una solidez financiera", "Se que este negocio tendrá éxito" Son solamente
pequeños ejemplos de una creencia expresada con convicción.
Como el deseo, la fuerza necesaria de tus creencias está en algo que solamente
tu sabes. Deseo y creencia soy sentimientos y los sentimientos son subjetivos.
Tu no puedes poner un número, peso o medida a cualquier sentimiento y describir
que tanto deseo o creencia tienes, es tan difícil como describir como te
sientes cuando estas profundamente enamorado. Regresa a tu historia personal y
encuentra la ocasión cuando manifestaste algo que te pareció ser lo más limpio
de una intensa creencia. Esta es la real fuerza de la creencia.
La creencia es probablemente el más importante factor de la ecuación. Sin
creencia nada puede pasar. Si tu puedes concebirlo y creerlo entonces puedes
lograrlo. Asegúrate de que lo que deseas lograr, es algo que creas que puedes
obtener. Hasta la más mínima creencia es mejor que nada. Haz las siguientes
preguntas como: ¿Creo que lo merezco?, ¿Creo ser capaz de lograrlo?, ¿Creo que
es posible? y ¿Tengo alguna limitación sobre mis creencias adquiridas?.
Una buena forma para encontrar donde tienes creencias que te limitan, es al
notar que estás dando pretextos al no conseguir el éxito, la felicidad, el amor
o la salud en tu vida. Alguna vez apuntaste con el dedo a alguien o a algo,
fuera de ti, por tus fallas o faltas, estás casi seguro de exponer una de tus
creencias limitadas. Deja de disculparte. Ni son razones ni son hechos. Para de
ser una victima. Ve más allá de las creencias que te limitan y toma posición de
tu vida.
Desear que algo se logre y creer que es posible, te ayudará a desarrollar un
sentido de conocimiento de lo que va a pasar. Es un sentimiento de expectación.
La expectación te mantiene alerta y deseosa de lo que quieres. Tiene que estar
presente todo el tiempo. Necesitas esperar que tu deseo llegue a realizarse sin
ninguna sombra de duda. Tener la convicción completa de que tu deseo te ayudará
a tener éxito. La expectación es esperanza o certidumbre y es el resultado
directo de tu creencia.
La fe camina junto al deseo, la creencia y la expectación, no puedes tener una
sin la otra, porque la expectación es una creencia, aun más, es una convicción
intensa. Tener creencia sin expectación significa que estas fingiendo. Tener
expectación fuerte significa caminar lo hablado, estando completamente de
acuerdo. Es como la historia de mucha gente que viene junta en tiempo de
sequía, rogando por lluvia porque ellos creen que cuando muchos van juntos
rezando por algo, la probabilidad de que suceda es grande. Sin embargo, solo
una persona camina con paraguas. ¡Eso es expectación! Como con deseo y
creencia, solamente tu puedes determinar que tan fuerte es el sentimiento de
expectación que necesitas tener, para hacer que una cosa suceda.
La fe viene aunada al deseo, la creencia y la expectación y deben funcionar
conjuntamente. No puedes decir. "Deseo aliviarme, pero con esta enfermedad
nunca sucederá", Entonces tienes razón, nunca pasará con ese tipo de creencia y
expectación. En este caso, el deseo no es suficiente para lograr la meta de
salud. Otro ejemplo, al decir "Creo que puedo aliviarme en seis meses, pero si
lo logro, mi familia no me dará la misma atención". Si no hay deseo no hay
logro. La integración y la congruencia de las tres energías subjetivas: deseo,
creencia y expectación, es de lo que trata la fe.
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